Imprevistos

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Sep 25

Mis queridos Jaco-nautas, después de lo que pensé que seria una gripa catastrófica, Jacobicci  esta en un estado recuperacional. Esto no solo significa que vuelvo a escribir de nuevo, si no que la compañía que fabrica los  kleenex, dejará de recibir mi dinero. 

Jacobicci se encuentra en territorio Español. En Barcelona para ser mas precisa. Bien leí hace poco tiempo que estar en Barcelona era lo equivalente a vivir en un mundo lleno de sorpresas. Sales un día de tu casa y nunca puedes saber exactamente que pasará. Exactamente así ha sido mi estancia en esta ciudad. Sobre todo el día de hoy. Salí con intenciones culinarias. Osease, iba a cenar. Eran alrededor de las 8 de la noche y me encontraba caminando hacia la estación del metro. En mi trayecto una señora ya grande casi me saca un ojo. Entiendo que hay que respetar a las personas de la tercera edad, pero que la misma formula no puede funcionar de la misma manera al revés? La juventud merece su respeto también. Después de un no-tan-largo trayecto hacia mi destino, Jacobicci se encontró perdida en la ciudad. Me metí en una calle la cual no tenia salidas, solo podías caminar derecho, derecho, derecho… “Salí a cenar, no a una sesión de ejercicio” -me decía yo mientras recorría kilómetros y kilómetros de la ciudad. “Y decías que querías conocer muy bien Barcelona”- Me dijo Chabela en su tono sarcástico enfadoso que tiene. Después de una hora y media de mantener este espíritu deportivo, llegue muy cerca de donde tenia que llegar originalmente. Decidí sentarme en un lugar alimenticio que pintaba bien. Y que puedo decir de este lugar, lo podría llamar mi restaurant natal. Los meseros eran de lo mas amenos, y me estuve la mayor parte del tiempo platicando con ellos. Antes de irme llego al lugar esta señora ya grande, (y no, no intente picarle un ojo como venganza). Ella vendía boletos de lotería. Llego diciendo que no había vendido ninguno en todo el día. “Será por la maña que tienen de picarle los ojos a los jóvenes” – me dije yo a mis profundos adentros. Pero de pronto la cámara de cine cerebral que tengo entro en acción, y pensé que este seria un capitulo formidable si yo estuviera en ese momento en una película. Que le comprase unos boletos de lotería a esta señora y que en efecto me la ganara el día de mañana. Eso, seria una genial coincidencia de la vida, pensaba en esos momentos, intentando no derramar las lagrimas de la emoción que mi película cerebral me estaba causando. De ser que me los gane, mañana mismo regreso y le doy la mitad a la señora. Total termine comprándole algunos boletos, y me dio satisfacción verla tan contenta con su venta. Era una señora curiosísima. Después el mesero me explico que ella va ahí todos los días a vender. “Es buena señora”- me dijo el mesero, quien era de Argentina. Después de despedirme de todos mis ya amigos del lugar, salí a esperar el bus que me acercaría de nuevo a mi alojamiento. Nada interesante paso, o por lo menos no me di cuenta si algo interesante paso puesto que estaba viendo que tantos finales le podía dar a mi película cerebral. 

Los dejo con el momento Jacobicci del dia. Asi es como se ve mi sombra haciendo un poco de break-dance en Pompeya.

Como siempre, click para ver mas grande. 

Peace Out! 

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