Recordaras Que Nunca Olvidaste
Mar 19Mientras recorría espacios de mi casa que tenían tiempo de no tener acceso libre, encontré varias cosas muy interesantes. Entre tantas, la siguiente :
“Para la persona mas asombrosa que aún no conozco”
Sujetaba sus manos como si nunca las quisiera perder. Sabía que las tenía que dejar ir. Eran mis manos. No las quería soltar. Ahora o nunca. Me perdí en sus ojos. Intentando buscar en ellos el significado de todo lo que estaba pasando. Sus ojos no eran la solución. Solo una ventana al camino que albergaba las respuestas. De su boca solo quería escuchar que todo iba a estar bien. Las palabras nunca llegaron. Decidí dejar nuestras miradas como protagonistas. Dejar fluir el intercambio de mensajes silenciosos. Profundos. Misteriosos. Nunca le dije todo lo que tenia que decir. Era mejor así. Guardé silencio y observé su partida. Jaló mi corazón. Algún día lo sabrá todo. Algún día este papel contará toda la historia. Algún día mis palabras suplirán todos los momentos de silencio. Algún día recordaras que nunca olvidaste. Sabrás por que ese día –que no guardé mis lágrimas- guardé silencio. En algunos años sabrás la verdad. Desde ahora sé que será muy tarde. Esta no es una historia de amor. Es un manifiesto.
Blah Blah Bleahdos
Mar 19Completamente cansada de los e-mails acerca de las acai berries. Pasando demasiado tiempo pensando a donde realmente escapa la media naranja de mis calcetines. Fascinada con la idea de haber encontrado un escrito que tenia buscando décadas. Intrigada por la manera tan barata que tiene mi teclado al no cooperar con la colocacion propia de los acentos. Frustada por no saber donde van todos (los acentos). Deseando que dejaran de existir. Triste por desear esas cosas. Estupefacta ante el hecho de que le tuve que comprar zapatos a mi perra hoy. “No te rias de ella cuando empiece a caminar con ellos” – me dijo la srita Asiática de la tienda de artículos caninos. “Yo me rio de lo que quiero y punto” – pensé “Empezando contigo” – me dije a mis profundísimos adentros. Maravillada con el hecho de que vuelvo a comprender por que me gusta esta ciudad. Un señor con falda escocesa esperando el camión. Una asiatica que intenta pronunciar el nombre de mi perra (charro). Un taxista Hindú que me traslada de un lado a otro. Adoro ver la riqueza cultural. Deseando que los spammers algún dia fueran a la cárcel. O que me pagaran dinero por el tiempo que me quitan en borrar sus infinitas mugres. Me pregunto quien realmente se sienta a componer dichos mensajes? Molesta por que mi corrector de ortografía claramente no está funcionando. Perdida sin el. Asorada de que aún sin mi corrector de ortografía puedo mantener la coherencia relativa. Relativamente cansada debido a las altas tareas de limpieza. Dudosa; no se si algún día terminaré. Tampoco se si se lleva acento o no. Confusa por lo bien que me sienta la soledad. Extrañando la compañía. Podría ser de esas personas capaces de vivir en una caverna por décadas. Siempre y cuando tenga wi-fi. Y cafe. Y lapiz con papel. Y música. Y un piano. Con un violín. Un baño no estaría mal. Agua caliente. Papel de baño. Comida a domicilio. Con mi laptop. Y un casino privado. Gimnasio. Una bodega infinita de matusalem. Hielos. Limones. Al demonio con la cueva.
Meditando mi giro. Quiero ser estrella de rock. Solo me falta el talento, pero ese hoy en día se consigue overnight. Zap. Recordando que fué lo que me trajo aquí a escribir el día de hoy. He escrito de todo menos de lo que tenía pensado escribir. Enojada con mi memoria. Es prácticamente inexistente. Creo que solo almacena mi nombre y mi bebida favorita. En caso de que me pierda nada se me complicaría. Pensando que Nazareth tenia razón : “love hurts”. Pero bueno, también las balas. Pasé demasiado tiempo soñando despierta hoy. Imaginaba como la ciudad, aparte de tener ambulancias con esas sirenas que me ponen en estado de alerta, debería tener carritos alegres. Serian carritos que circularían por toda la ciudad emitiendo sonidos agradables para mi oido izquierdo y claro, por que no? También el derecho. O todos coludos… No me imagino a ninguno de mis oidos coludo o rabón.
Peace Out!
Seguridad 101
Mar 06Mis queridos y temerosos Jacófilos. Es con el mejor de los humores promedio que escribo esta mañana. Aparte de dedicar mi tiempo libre a cosas mega-importantes tales como : Lavado, tendido y planchado, también tomo como hobby la protección del mundo. Es bien sabido que Jacobo habita por el momento en el D.f. Ciudad que pueda ser descrita por algunos como la “cueva de la inseguridad”. No teman mis inocentes Jaco-surfers. En estos tiempos que estamos viviendo de violencia e inseguridad no es extraño recibir u oir por lo menos una noticia de violencia al dia. No me extraña que por eso nos estamos convirtiendo algo paranoicos de nuestra propia sociedad. Es por eso que Jacobo revelará algunas de las precauciones que tomo cuando valientemente decido salir a monitorear las calles de esta ciudad.
- Al caminar por las calles, no camino como persona normal. Me tomo el tiempo de elaborar complicadas maniobras de karate al deslizarme por mi recorrido. Esto no solo me hace ver profesional, si no que también hace pensar dos veces a esa persona que me esta esperando en la esquina para asaltarme. Mis maniobras de karate infunden pánico y sería improbable que algún valiente me quisiera retar.
- De ser la muy pero muy improbable casualidad que una persona no le den pánico mis movimientos de karate, y decida asaltarme, entonces analizo las opciones. Si tiene un cuchillo y no traigo mi cubre-torsos de metal, le ofrezco pacífica y amablemente una cantidad de dinero. Digamos si se ha tardado 5 minutos en asaltarme, divido los minutos entre el promedio del salario mínimo. Digo, si quiere mas por lo menos que le cueste su tiempo. Osease, salario mínimo en D.f. equivale a 54.8 por un día de trabajo de ocho horas (Grax Edna!). Esto equivale a 6.85 por hora y .11 por minuto. De los cinco minutos que se está tomando este pelafustán en asaltarme, le corresponden .55 centavos. Mas IVA. Y no doy facturas. Si traigo mi cubre-torsos de metal, entonces mis profundas disculpas por los daños que le causaré a su cuchillo.
- En los cajeros. Salió un rumor recientemente de que si te asaltan en un cajero ingreses tu NIP al revés. Esto supuestamente alertará al banco y llamará a seguridad. Esto aún no lo he confirmado con los bancos Mexicanos, pero lo que tengo yo entendido es que no es cierto. Lo que hago yo en caso de ser asaltada en un cajero es explicarle al asaltante que también me acabo de robar la tarjeta y le propongo que juntos averigüemos cual es el NIP de la misma. “The NIP is right”? Interesante concurso sería ese.
Sería un tremendo deleite para mi continuar dando mis ultra-profesionales tips de seguridad, pero lamentablemente me tengo que retirar. Tengo cosas muy importantes que efectuar las cuales requieren mi destreza inmediata. Por el momento actúen como buenos ciudadanos, no usen el claxon tanto -arruina mis hermosos oídos-, respeten al peatón y sobre todo a mi cuando quiero cruzar una calle y no hagan lo que no les gustaría que les hicieran. Peace Out!




