Querido Aeromexico

Fuera de los centavos que me encuentro abandonados por las calles, los e-mails de Viagra y el agua orgánica, nada me hace mas feliz que esas espontáneas ocasiones en donde tus vacaciones se extienden. Ibas por cuatro días y resulta que te tienes que quedar por tres semanas. Bastante suertudo tienes que ser para toparte con tal llamado del destino. Gracias a Aeromexico, esto ya es posible para cualquier pasajero.
Mi mama terminaba sus vacaciones que había venido a tomar a Chicago. Había estado ya por siete días y era hora de regresar. Su aerolínea de preferencia? Aeromexico, obviamente. Y no es como que tengamos mucha opción. Es la única aerolínea por la que podemos viajar hoy en día. Su vuelo estaba programado para salir a las 5:30 de la tarde. Como mi mama es una viajera muy entusiasta, insistió en irse al aeropuerto tres horas antes. Salimos a las 2:30 de la tarde, y estábamos llegando a las 3 al aeropuerto. Para ella ya íbamos tardísimo. Nos apresurábamos por los corredores de O’hare; aeropuerto internacional de Chicago. A lo lejos alcance a ver que las filas para documentarse en Aeromexico estaban vacías. Que suerte, pensé a mis adentros. Pero mientras mas nos acercábamos, las cosas se convertían mas extrañas. Tampoco había nadie en el mostrador. Así que sugerí que esperáramos un poco. Ya me ha tocado que los representantes de Aeromexico no son los mas puntuales cuando se trata de salir a atender a sus clientes.
3:30 p.m. Nada. Ni una sola alma. Me empezaba a consternar un poco. Nos habremos equivocado de fecha? De hora? Después de esperar un poco mas, nos dimos cuenta en una de las pantallas que anuncian las salidas y llegadas de los aeropuertos, que el vuelo en que se supone que viajaría mi mama había sido cancelado. Si, “CANCELADO”. Mientras tanto, aún no había nadie presente del personal de Aeromexico. Esperamos mas tiempo. Digo, considerando que cancelaron el vuelo deberían de tener a alguien en el mostrador ayudando a los pasajeros como nosotros. Mientras tanto nos preguntábamos que estaba pasando. Habrá una falla técnica con el avión? “Seguro yo era la única pasajera, y lo han cancelado”- dijo mi mama. Yo le pregunté que si nadie le había hablado por parte de la compañía para informarle de la cancelación de su vuelo, que por cierto, había comprado directamente con la aerolínea, me dijo que no. Nadie le había hablado para informarle de este suceso, que para ojos de Aeromexico parecía ser de menor grado. Finalmente conseguí el teléfono de las oficinas de Aeromexico, y les marqué. Al contestar les dije que si serian tan amables de mandar a alguien al mostrador para arreglar el asunto del misterioso vuelo cancelado. Me dijeron que mandarían a alguien enseguida. Y tomemos en cuenta que enseguida significa “cuando se nos pegue la gana”. Ahí nos tenían paradas esperando, a mi no me importa estar parada y esperar, pero tomando en cuenta que mi mama ya es una persona mayor, no me parecía prudente que la tuvieran parada tanto tiempo. Finalmente, a lo lejos en el horizonte se podía apreciar como se acercaba un grupo de representantes de Aeromexico. Vaya! Hasta que por fin llegan! Pues no. Será que no van a llegar por que todavía se tomaron el tiempo de pararse a mitad de camino a “charlar”. Total, el cliente que espere. Y como no teníamos de otra, pues esperamos.
Finalmente tuvimos el privilegio de tener la presencia de… momento… pues no sé quien era por que traía el gafete volteado. Que despistada muchacha. Bueno pero seguro que les podré decir el nombre de su compañero, se llama… uy.. esto es una moda? O solo son dos despistados? Pues el nombre se los debo pero llamémosles Divo y Diva. Mientras Diva nos atendía, Divo reposaba en el mostrador como si estuviera en una cantina. Creo que es algo nuevo que implementó Aeromexico para hacer sentir a su cliente en confianza. Lastima que no nos ofreció unos drinks de verdad.
Diva nos informó que en efecto el vuelo había sido cancelado, pero desde hace una semana! Como?
Pero si hace una semana compré el boleto?
“Quien se lo vendió? Ese es problema de la agencia de viajes que le vendió el boleto Sra.” – Diva aclaró
Pues va a ser que los compré directo con Aeromexico Srita. Entonces el problema es suyo, no?
“A ver, dejeme ver” Tikiritiquiti, tikitiquitiki – Tecleaba muy mona en el tecleado. Parecía que intentaba sacar información ultra secreta.
“Quien es Fulanita de Tal?” – Le preguntó a mi mama en un tono muy incriminante.
“No sé. Por que?” – Le contestó mi mama.
-No contestó nada – Pero no por guardar silencio significa que no nos puede poner su cara de fuchi. – Tikiquiritiquititiriquiti – Continuaba extirpando información.
Cabe notar que en este momento yo ya había sacado mi teléfono y empecé a grabar los entornos del aeropuerto, y aveces Divo y Diva se cruzaban en la cámara, logrando capturar los modales mas finos jamás visto por cualquiera.
“Lo que puedo hacer por usted es enviarla por el vuelo que va a la ciudad de Mexico y ahí conectaría a su destino final”
“Y no me puedes mandar en otro vuelo que salga antes, aunque sea de otra compañía?” Le preguntó mi mama.
“No”
“Pues si Señorita, tengo que estar en Mexico” – Finalmente decidió mi mama cual de todas las opciones había elegido.
“El próximo vuelo sale a la 1 de la mañana, llegando a la Ciudad de México a las 5:30 de la mañana para después hacer conexión a las 4:30 de la tarde, para finalmente llegar a su destino a las 6 de la tarde”
“Y me imagino que le pagan a mi mama el hotel, comidas, y todo lo pertinente a lo que ocasionó el retraso no? – Le pregunté a Diva
“Pues no, eso la verdad que lo tendría que discutir con la supervisora”
“Y… donde esta la supervisora?”
“Pues ahorita no está, pero en la noche cuando venga a documentar puede hablar con ella”- Ahora Divo tomó parte en la conversación.
“Me estas diciendo que una señora de 74 años tiene que esperar aquí parada con todas sus maletas hasta la 1 de la mañana ?
“Si, eso le estoy diciendo” – Dijo Divo.
“Señorita pero como es posible que pas….”
“Eso es todo” – Interrumpió a mi mama y los dos salieron caminando y riéndose fuera de nuestras vistas. Dejándonos paradas ahí. Como ganado.
Paré de grabar y decidimos irnos a esperar  9 horas, mientras salía el próximo vuelo.
El viaje de mi Mama que se suponía que duraría 4 horas, aeromagicamente había sido extendido a 24. Tipazos.
10 de la noche. Ingresamos de nuevo a el área de documentación del aeropuerto. Vimos de nuevo caras  y gafetes muy familiares. Estuvimos un poco de tiempo en la linea y fuimos atendidas por una representante nueva.  Se llamaba… pues no, no sé como se llamaba por que el gafete también lo traía volteado. Se me hizo ya mucha coincidencia eso de los gafetes volteados, así que volteé a ver a los demás empleados de Aeromexico, y no miento cuando digo que absolutamente todos menos una persona, traían el gafete volteado. What the faramalla? Les importa?  La señorita que nos atendía dijo ser nueva (lo cual no es una excusa para tener el gafete volteado), era su segundo día de trabajo. En ese momento yo ya estaba grabando de nuevo los entornos del aeropuerto”
“Suba la maleta a la báscula ”
Así que subimos las dos maletas de mi mama a la báscula o lo que a mi me gusta llamar el “dinero rapidito”. Mientras subíamos las maletas había otros pasajeros con las maletas tiradas en el suelo  intentando repartir el peso de su equipaje. Algo muy común en los vuelos de aerolíneas de este estilo.
“Pues tiene tantos kilos de mas, entonces tiene que pagar treinta dólares de sobrepeso” dijo la representante
“Y nosotros hemos tenido que hospedarnos en tal hotel, gastamos tanto en gasolina, tanto en comidas, y tanto en estacionamiento, así que descuéntale tus treinta dólares de nuestros gastos” – Le dije a la señorita, la cual estaba acompañada por el que la estaba entrenando.
Se me quedaron viendo con caras vacías. Y volvió a repetir que eran treinta dólares.
Es como si no te oyeran. Total, le dimos el efectivo pero dijo que no, que su compañera (Que estaba al otro lado atendiendo a otros clientes) nos cobraría.
Pues a hacer otra fila. Nos pusimos detrás de los clientes y pues a esperar. Pasaban los minutos y mas minutos. Esperar ya es como un pasatiempo muy común con Aeromexico. Mientras la compañera seguía atendiendo a los clientes, todas las demás persona de Aeromexico estaban, pues haciendo NADA.
“Oye disculpa, será posible que una de las 14 personas que  están haciendo nada le puedan cobrar a mi mama? Ya esta cansada  y tiene todo el día esperando” – Le pregunte al señor que entrenaba a la Diva nueva.
“No, tiene que esperar”
Genial! Osea como?
Después de que por fin terminaron de atender a los clientes que estaban en frente de nosotros, nos atendió la mismísima Diva. Ya para nosotras era una cara familiar. La reconocí simplemente por su cara de fuchi, y claro, el gafete volteado.
“Son treinta dólares”
“Aquí están, y podríamos hablar con la supervisora por favor?”
“Oye  no puedes estar grabando, es un edificio federal y es ilegal grabar aquí” -Me dijo el que entrenaba a Diva Nueva.
“Ah ya, no sabía” – Apague el video y guardé mi teléfono.
“Hablaleeee a la policíaaaa!!! Ayyy si, si! hablale!!” – Se oyeron unos gritos de una de las representantes de Aeromexico, aquello ya era como un circo.
Me era muy pero muy difícil creer que se estaban refiriendo a mi. Había guardado mi cámara inmediatamente, por que le tendrían que hablar a la policía?
En lo que pensaba acerca de esto, salió la supervisora. Con unos modales, que ni las palabras mas espeluznantes en español podrían describir su trato.
Mi mama le trato de explicar lo que había pasado. Que le habían vendido un vuelo que no existía. Que se había sentido muy mal con los tratos que había recibido.
“Ya va a volar no? ya le resolvimos el asunto no? “ – Le dijo la supervisora
“Señorita pero no se trata de eso, se trata de los modales, y el servicio que hemos estado recibiendo” – Le respondió mi mama
“ A ver, no voy a hacer nada mas por usted, algo mas? “ – Cerró la conversación con una cara de arrogancia muy pronunciada.
“Que tristeza en verdad, por eso estamos como estamos” – Le dijo mi mama y tomamos camino rumbo al área de seguridad para que abordara.
No dimos ni veinte pasos cuando entra corriendo la policía de Chicago hacia el mostrador, habló con una señorita del mostrador de Aeromexico y la señorita me señaló a mi. Me quedé parada en mi lugar. No podía creer realmente lo que estaba pasando. Espere ahí hasta que el policía se me acercó. Me dijo que si había estado grabando video. Le dije que si, que no estaba informada que era ilegal grabar adentro de O’hare. Me dijo que mi ignorancia no era excusa, y básicamente me repitió lo mismo que me había dicho ya el representante de Aeromexico. Me detuvo por un tiempo mientras tomaba mis datos y luego me dejó ir. Aeromexico intentando arrestar a sus clientes? En verdad? Esperaba con ansias ese momento en que despiertas y todo había sido un muy mal sueño. Pero no desperté.
Despedí a mi mama, e inmediatamente que tuve acceso a internet hice una búsqueda para ver que tan ilegal era exactamente grabar dentro de O’hare. Y pues lo que sospechaba. Todo había sido mentira de los representantes de Aeromexico. Claro que no siempre uno se puede fiar de las fuentes de internet, y como era Sábado tuve que esperar a que fuera lunes para hablar al departamento de aviación de O’hare  e informarme de una vez por todas si lo que yo había hecho era ilegal.
Todas mis dudas quedaron aclaradas cuando me dijeron que para nada era ilegal grabar en el aeropuerto.  Como?
Ya me he puesto en contacto con el departamento de quejas de Aeromexico. El proceso es lento, y espero que seguro. Entre mas crecen estas grandes corporaciones  mas disminuye la atención al cliente. No es suficiente vender boletos para vuelos que no existen, cancelar un vuelo sin aviso, tratar al cliente con las patas, ahora también lo tienen que arrestar?
Vaya evolución.